Acuerdo Para Reactivar la Industria Textil Venezolana
Hay grandes esperanzas para el desarrollo y crecimiento de la industria textil en este país suramericano cuya riqueza principal es el petróleo.
Virgilio L. González, corresponsal de Textiles Panamericanos en Venezuela
El pasado 26 de octubre, los representantes de los principales sectores industriales y comerciales venezolanos, unificaron criterios en un manifiesto, considerado como un hacho sin precedentes en la historia del país, en el cual se analizó la situación integral de la cadena textil-confección y se sugirieron medidas para corregir sus distorsiones con el fín de darle sostenibilidad al sistema democrático, evitando el colapso total del sector, con la participación más dinámica y activa de sus trabajadores.
Con este convenio, se prevé incorporar a la activadad textil a 145.000 trabajadores, pues en conjunto la cadena presenta un potencial de 220.000 empleos y actualmente sólo ocupa a 75.000 personas.
Reactivación textil
Se consideró como prioritaria la reactivación textil, ya que demanda relativamente poco capital por empleo generado y es gran empleadora de mano de obra, sobre todo femenina, lo cual alcanza un impacto social en Venezuela. Igualmente si se toma en cuenta que la capacidad ociosa de la industria, es actualmente estimada en un 65% la reactivación debería ser casi immediata, según acordado por las instituciones Conisdustria, Consecomercio, Fedeindustria, y las organizaciones que constituyen la cadena del algodón fibras sintéticas, textiles, confección moda.
Estas instituciones manifestaron su preocupación por el deterioro textil expresada por una reducción progresiva del uso de la consecuencia de la merma significativa del consumo e incremento de los ilícitos, con la creciente disminución del parque empresarial del país manifestado por el aumento del desempleo y la informalidad en la producción y comercio.
Medidas solicitadas
Las medidas solicitadas son las siguientes:
Apoyo al sector primario. Mediante un precio justo al algodón en función de su costo de producción asegurándole el mercado a través de políticas gubernamentales, incentivos de exportación, fondos de compesación que igualen los costos interno e internacional, políticas exonerativas de derechos fiscales y de financiamiento a intereses que permitan una mayor competitividad.
Lucha contra ilícitos aduaneros y contrabando.
Financiamiento como motor de arranque.
Llevar a cabo las siguientes acciones: Extender al sector productivo textil los beneficios de exportación que se aplican al sector del algodón (Draw Back).
Poner en práctica un agresivo programa de presencia de producción nacional en el mercado internacional, mediante un acuerdo y comité de trabajo entre Bancoex, Ministerio de Producción y Comercio y la cadena Textil.- Confección para desarrollar la capacidad exportadora.
Crear un fondo de estabilización de precios para las fibras sintéticas y de algodón. Establecer un programa de alto impacto para rescatar la capacidad productiva de los emprendedores venezolanos en alianza con el apoyo de los organismos multilaterales como el Banco Interamericano de Desarrollo, Unión Europea, Banco Mundial, etc.
Revisar los precios de servicios eléctricos y gasíferos para la Cadena Textil-Confección. Exonerar los impuestos al valor agregado en zonas francas del país y derogar la Ley de Activos Empresariales.
Aplicar y poner en práctica el reglamento de Ley de Licitaciones y decretos sobre medidas temporales de promoción para reactivar al sector manufacturero.
Ejecutar los programas de compras del Estado como verdadero instrumento de política de desarrollo económico que amplíe el mercado, utilizándolo como herramienta de reactivación.
Compromiso del gobiernoLas instituciones firmantes en este Acuerdo Institucional solicitan un compromiso del Gobierno Nacional para la aplicación de las medidas, y si en tres meses a partir de su puesta en práctica, no se cumplen los objetivos esperados con la consecuente recuperación, se apelará al cupo de importaciones con terceros países. Entrevista con James Moreland.
Venezuela, como país prácticamente monoproductor de petróleo, a diferencia de países vecinos como Colombia y Brasil, lamenteblemente no ha desarrollado una cultura académica textil, a pesar de que este sector, conjuntamente con el de la confección, constituye la segunda gran generadora de empleo después del sector energético.Por ello, es natural que requiera de asesores técnicos extranjeros para optimizar las operaciones que se llevan a cabo para el aprovechamiento de sus recursos.En este sentido, nos propusimos entrevistar al señor James Moreland, especialista textil de la empresa Proccess Chemicals, la cual posee plantas de manufacturas en diversas ciudades de los Estados Unidos y cuya responsabilidad es la de cubrir las necesidades de servicio en el área Latinoamericana.James Moreland se graduó de Ingeniero Textil en el Philadelphia College of Textiles & Science y posee diplomas en Tejeduría, Pigmentación y Preparaciones de Productos del North Carolina Center for Applied Technology. Es también profesor de la Universidad de Clemson y del Philadelphia College of Textile & Science.TP: ¿Qué opina de la industria textil en Venezuela?Sr. Moreland: La industria textil en Venezuela muestra solamente limitaciones desde el punto de vista tecnológico. Sus trabajadores textiles tienen iniciativa y buena voluntad hacia el trabajo. Sin embargo, deben de tener un buen conocimiento del proceso completo de manufactura textil. Como los países del Lejano Oriente están cada vez más agresivos, Venezuela, al igual que otros países latinoamericanos continuará necesitando una buena fuerza gerencial que entienda globalmente el proceso textil.TP: ¿A su juicio, qué áreas requieren mayor atención para optimizar económicamente los procesos?Sr. Moreland: En general, se necesita un Servicio Técnico integral que se adapte a lo que el país quiere y tiene. Por eso, mi compañía me envía periódicamente a representar y utilizar sus productos químicos allí. Nuestro servicio técnico incluye asesoramiento en manufactura de hilos, urdimbre y su enrollado en plegadores, engomado, tejidos convencionales y de punto, preparación, teñido y acabado textil.De igual manera, mi compañía puede ofrecer análisis de laboratorio para el desengomado textil, análisis de acabado, análisis residuales, de gomas y lubricantes en tejidos convencionales y de punto, e identificación de problemas para tejidos. También hacemos auditorías de telares y equipos de urdimbre, a la vez que realizamoss programas de entrenamiento a todo nivel, desde gerentes hasta trabajadores en su área de trabajo o en nuestras instalaciones en Estados Unidos.Los empresarios venezolanos, al igual que en otros países en vías de desarrollo, no pueden justificar las grandes inversiones de infra-estructura que poco a poco han realizado los países desarrollados, y es aquí donde nuestro trabajo en equipo puede resultar beneficioso para ambas partes.TP: ¿Cómo podría lograrse en Venezuela un mayor desarrollo textil a mediano plazo?Sr. Moreland: Mediante iniciativas privadas y gubernamentales que conlleven a que dentro de las empresas, universidades o colegios técnicos se pongan en práctica programas de entrenamiento que conlleven a la disponibilidad de empleados altamente entrenados, que puedan apoyar al gran caudal de trabajadores que este sector industrial requiere.Las compañías venezolanas deberían aprovechar el servicio que ofrecen empresas extranjeras capacitadas, el cual se ofrece con la compra de insumos básicos o separadamente en forma de consultoría. En este sentido, deben buscar compañías que ofrezcan alta calidad en sus productos, preferiblemente con certificación ISO 9002, y que continúen trabajando hacia un mayor nivel disponible.Así por ejemplo, la Universidad de Clemson desarrolla programas para que algunos estudiantes trabajen en el exterior. Y también se están promoviendo los intercambios a nivel profesional. Enero-Febrero 2001
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