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Noviembre-Diciembre de 2008

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La Industria Textil al Comienzo del Milenio

El autor presenta un brillante añálisis del progreso de la industria textil en el mundo y sus perspectivas para el futuro, con énfasis en los prospectos de la industria en América Latina.Condensado de un artículo escrito por Raoul Verret, de Werner International

Industria Textil en el MundoCondensado de un artículo escrito por Raoul Verret,de Werner InternationalLa Industria Textil al Comienzo del MilenioEl autor presenta un brillante análisa del progreso de la industria textil en el mundo y sus perspectivas para los próximos años, haciendo también referencia sobre los prospectos en América Latina, en especial en Brasil y México.A medida que nos preparamos a entrar a un nuevo milenio, sería bueno sacar unos pocos momentos para reflexionar sobre los cambios que han ocurrido en la producción de artículos textiles a través del tiempo.Durante miles de años, la vestidura consistió, hasta donde sabemos, en pieles de animales entremezcladas con hojas. La tejeduría de fibras para formar tela es uno de los descubrimientos más importantes asociados con el comienzo de la agricultura y el subsiguiente surgimiento de la civilización humana.Debido a que el tejido elaborado con fibras vegetales o animales se desintegra con el transcurso del tiempo, no ha sido posible determinar con exactitud la fecha en que surgió la tela tejida. Hasta hace poco, el pedazo de tela más antigua conocida fue un fragmento de tela envuelta alrededor del mango de una herramienta. El material se preservó porque estaba semi-fosilizado, y a través de prueba de radio-carbono se estimó la antigüedad de la tela en unos 9.000 años y que posiblemente era de lino.Recientemente, se descubrió un pedazo de tela en una cueva congelada en Siberia, y el cálculo preliminar se estimó en alrededor de 15.000 años. De tal manera que tenemos prueba de que las telas tejidas existían al menos hace 9.000 años y probablemente hace 15.000 años.Invención de la JennyHasta la invención de la hiladora Jenny en 1770 en Inglaterra, la producción de textiles era un arte manual, y probablemente requería muchas más horas de trabajo por año, en los climas templados, que la alfarería y la producción de alimentos puestos juntos.Se calcula que en 1770 el consumo mundial de textiles fue de 1.400.000 toneladas para una población de 700 millones. Esto se traduce en un consumo per cápita de dos kilos de fibra textil. Al entrar al nuevo milenio el consumo mundial de textiles ha crecido a cerca de 48.000.000 toneladas para una población de alrededor de 6.000 millones, o sea un consumo per cápita de 7.9 kilos de fibra.El incremento en el consumo mundial de textiles durante el periodo de 1950 hasta el presente ha sido más de seis veces el incremento registrado durante el periodo de 1900 a 1950. El incremento en el consumo de fibras textiles per cápita durante los últimos 50 años también ha sido significante, con un promedio de aumento anual de 1.4% durante los últimos 50 años, en comparación con un crecimiento anual de 0.9% durante los primeros 50 años del siglo.En base a la productividad laboral en el tiempo de la invención de la hiladora Jenny, hoy en día se necesitaría la entera fuerza laboral del mundo para elaborar la actual producción textil. Pero la productividad laboral se ha incrementado dramáticamente a través de los años, como se muestra en el diagrama adjunto.Productividad laboralLa productividad laboral en la hilatura se ha incrementado 10.000 veces desde el comienzo de la revolución industrial, desde un estimado de 8.3 gramos por hora laboral en 1770 hasta 100 kilos por hora laboral en la actualidad. Esto se basa en un hilo de título mediano y en la última tecnología open-end, e incluye todo el personal desde la bodega de algodón hasta el despacho del hilo en conos.Hoy en día, existen hilanderías con la capacidad de producir 350 toneladas de hilo a la semana con una fuerza laboral de menos de 25 personas por turno, trabajando en una operación de cuatro turnos, siete días a la semana. Esto es cierto de hilanderías open-end, pero aún en hilanderías de hilo peinado elaborado en anillos, la productividad laboral en la actualidad puede ser de más de 40 kilos por hora laboral para un hilo de título Ne 30.La productividad laboral en la tejeduría ha seguido el mismo patrón y se ha incrementado en una cantidad similar. Las mayores ganancias en productividad laboral, así como en la productividad de las máquinas, se han logrado durante los últimos 50 años. Esto se debe a una combinación de mejores máquinas, mejores condiciones de operación, y mejores métodos de trabajo.A principios de la década de los 50, las cardas producían de 3 a 5 kilos por hora, en comparación con más de 100 kilos en la actualidad. Los manuares trabajaban a 40 metros por minuto en comparación con más de 800 ahora. La velocidad de entrega del hilo en la hiladora era de 12 metros por minuto, mientras que ahora es de más de 350 metros por minuto (en hiladoras a chorro de aire).En la tejeduría, la velocidad de inserción de trama era cercana a 220 metros por minuto, pero ahora puede alcanzar 6.000 metros por minuto (en telares de onda o multifásicos). Y lo mismo se puede decir de otros procesos involucrados en la producción de tejidos teñidos y acabados.
Ciclo de producciónEn la actualidad, en una fábrica textil bien balanceada, produciendo denim básico de 14 3/4 onzas, se requiere un ciclo de 12 horas de producción, desde la apertura del algodón hasta la inspección del acabado, para entregar 2.430 metros lineales de denim. Esto se refiere a una fábrica textil de tamaño mínimo/óptimo. Las horas del ciclo de producción serían las mismas para cualquier fábrica textil bien balanceada con el doble (o más) de la producción planeada por hora.En el ciclo de producción total, se requieren solamente cuatro horas desde la apertura del algodón hasta la entrega del hilo; cinco horas desde la preparación de la tejeduría y el teñido del índigo hasta la tejeduría; y tres horas desde el tejido crudo hasta el tejido acabado listo para el despacho.Aunque también se han hecho progresos significantes en la tecnología de la confección de prendas, los cambios que se han presentado durante los últimos 50 años han transformado a la industria textil, de una industria de relativamente baja intensidad de capital a una industria con una elevada intensidad de capital.Se han hecho progresos significantes en la tecnología de la confección, particularmente en el diseño automatizado y en el área de corte de tejidos, pero el ensamblado de prendas, especialmente el ensamblado de prendas con mangas, ha seguido siendo una industria de baja intensidad de capital y alta intensidad de mano de obra. En una planta textil verdaderamente integrada, si está planeada apropiadamente, se requiere una inversión de capital que es veinte veces más grande que en la industria de la confección para crear un sólo puesto de trabajo.Factores que influencian la industria textil mundialEn la temporada de 1998/99, nueve países, además de la región de Africa Occidental, representaron más del 85% de la producción mundial de algodón. La producción mundial de algodón, que depende de las condiciones climáticas, ha tenido una variación de más o menos un 10% de la producción promedia durante los últimos diez años. Quince países, incluyendo China, Estados Unidos, India, Paquistán y Usbequistán, representan alrededor del 70% de la producción mundial.Brasil es también un importante productor de algodón, habiendo producido el 2% de la producción mundial en 1999. Sin embargo, en años recientes, la producción brasilera ha sido de alrededor del 50% de lo que era hace 10 años.Producción de fibras manufacturadasNueve países, además de la Unión Europea, representaron el 87% de la producción mundial de fibras manufacturadas en 1998 (excluyendo olefinas y fibras celulósicas). Durante los últimos diez años, el porcentaje de la producción de Estados Unidos, la Unión Europea y Japón se ha reducido de 48% a 30%, mientras que China, Sur Corea y Taiwan han icncrementado su participación de 23% a 41%.La capacidad de producción a finales del año 2000 fue un 35% mayor que la producción mundial alcanzada en 1998. El porcentaje de la producción en Estados Unidos, la Unión Europea y Japón continuará declinando en los próximos años. El porcentaje brasileño de un 1.2% de la producción mundial, ha declinado en años recientes.La participación de Brasil, con una mayor población, es casi igual a la de México.
Capacidad de hilatura mundialQuince países en 1980 y en 1998 representaron más del 75% de la capacidad de hilatura mundial en la tecnología por anillos y open-end, basado en el número de husos equivalentes instalados. Tanto en 1980 como en 1998 cuatro países representaron el 50% de la capacidad instalada. Los cuatro países (entre los 15 superiores) en 1980: Italia, Sur Corea, Checoslovaquia y Alemania, fueron reemplazados en la lista de 1998 por Indonesia, Tailandia, Bangladesh y Usbequistán.Pero la capacidad de producción de hilatura no es lo mismo que la producción real, debido a la productividad de la máquina y a la diferencia en las horas de operación. Por ejemplo, Estados Unidos, con el 4.3% de la capacidad de hilatura en 1998, representó aproximadamente el 15% de la producción mundial de hilatura en 1998.En el sector de la tejeduría, se estimó que en 1998 el 30% del total de telares instalados fueron del tipo sin lanzadera. Esto se compara con un 89% en Estados Unidos, 31% en México, 33% en Brasil, 19% en Tailandia y 7% en China. De los telares sin lanzadera instalados en el mundo, el 75% tienen una antigüedad de menos de diez años, mientras que en Brasil esta proporción es del 34%. Exportaciones de textiles y prendasLas exportaciones de textiles en el mundo se han incrementado, desde $55.000 millones de dólares en 1980 a $155.000 millones en 1997, cayendo ligeramente a $151.000 millones en 1998. Esto corresponde a un crecimiento anual promedio de 6.3% al año.En 1980, quince países representaron el 80% de las exportaciones mundiales de textiles, de los cuales cinco países se podrían considerar como países de salarios bajos y el resto como países de salarios altos.En 1998, quince países representaron el 84% de las exportaciones mundiales de textiles, y de éstos quince, siete países son de salario bajo y el resto de salario alto.Solamente dos países de la lista de 1980, Suiza y Austria, no aparecen en la lista de 1997, habiendo sido reemplazados por Paquistán y Turquía. Brasil está más abajo en la lista, y parece que su porcentaje ha disminuido en comparación con 1980.Las exportaciones mundiales de prendas se han incrementado, de $40.600 millones de dólares en 1980 a $180.000 millones de dólares en 1998, lo que corresponde a un promedio de crecimiento anual de 9%. El crecimiento en las exportaciones de prendas ha sido mayor que el crecimiento en las exportaciones de textiles.En 1980, quince países representaron el 72% de las exportaciones mundiales de prendas, de los cuales cinco fueron países de salario bajo. En 1998, quince países representaron el 66% de las exportaciones mundiales de prendas, de los cuales ocho países eran de salario bajo. Tres países en la lista de 1980, Holanda, Finlandia y Polonia no parecen en la lista de 1998, habiendo sido reemplazados por tres países de salario bajo a saber: Turquía, Tailandia e Indonesia.
CompetitividadHay cuatro factores principales que influencian la competitividad de una firma: costo, calidad, servicio y estilo/diseño. Hace 20 años, los abastecedores locales en los países desarrollados podían obtener precios primas sobre las importaciones de los países en desarrollo en base al factor de calidad.Pero éste ya no es el caso, ya que la calidad es un hecho dado y se debe ofrecer cualquiera que sea la fuente, y el costo de los artículos básicos es el factor dominante. Servicios tales como la Respuesta Rápida también se están convirtiendo en algo que se debe ofrecer, sin generar un mayor precio. Además, el estilo y el diseño son factores muy importantes en el caso de los artículos de moda, o en las aplicaciones técnicas e industriales.De los cuatro principales usos finales, prendas, accesorios para el hogar, alfombras, y productos técnicos/industriales, la elaboración de prendas es el mayor, representando del 40% al 52% del consumo en Estados Unidos y la Unión Europea. La manufactura de prendas es también la que requiere una menor intensidad de capital y al mismo tiempo es la que requiere una mano de obra más intensiva.Un fabricante de tejidos para la confección, aún si es competitivo al nivel de tejido, depende de la competitividad del fabricante de prendas para prosperar. El mayor componente del costo en el valor agregado del tejido en la elaboración de una prenda es el costo laboral. Por lo tanto, países con bajos costos laborales tienen una ventaja definitiva en la elaboración de prendas. Cabe anotar que hay una enorme diferencia en los costos laborales por hora en la industria de la confección alrededor del mundo.Globalización de la industriaSe está hablando mucho de la globalización de la industria textil y de la confección, pero lo que está pasando realmente es la “regionalización” de la industria a raíz de la llegada de las zonas de libre comercio regionales.Con el acuerdo de Libre Comercio en Norte América (NAFTA) entre Estados Unidos, Canadá y México, se ha comprobado que se pueden elaborar prendas en México con telas hechas en Estados Unidos, las cuales pueden competir exitosamente con las importaciones procedentes del Sureste de Asia.Desde la implementación de NAFTA, la proporción de prendas importadas a los Estados Unidos procedentes del Sureste de Asia ha declinado constantemente, mientras que las importaciones procedentes de México y de los países del Caribe han estado subiendo paulatinamente.Esta tendencia continuará y se acelerará aún más cuando las naciones del Caribe ganen una completa paridad con México para sus exportaciones de prendas a los Estados Unidos.Igualmente, prendas elaboradas con telas de la Unión Europea en los países de Europa Oriental o del Norte de Africa pueden ser competitivas en costos en el mercado europeo. En el Sureste de Asia, se usan extensamente tejidos japoneses para la elaboración de prendas en los países de salario bajo de dicha región.
Consumo mundial de textilesSi miramos al consumo mundial real desde 1950, vemos que el consumo en cada década se ha estado incrementando aún cuando el promedio de la tasa de crecimiento anual ha estado declinando. El consumo de fibra textil per cápita se ha estado incrementando constantemente, pero el promedio de la tasa de crecimiento anual ha estado disminuyendo.En 1980, durante la conferencia del ITMF, usando el modelo de pronóstico de Werner, predecimos un consumo mundial de textiles para el año 2000 de 49.0000 toneladas, que parece estar dentro de 2.5% de la cifra real.Basados en ésto, podríamos predecir que aunque el promedio de crecimiento anual continuará declinando, el consumo mundial de textiles se incrementará en cerca de 20.000 toneladas durante las dos próximas décadas.Esto representa un aumento de aproximadamente un 40% sobre el actual nivel de consumo. Se puede pronosticar también que el consumo de fibra per cápita durante este mismo periodo se incrementará solamente en un 14%.El futuro¿Qué pasará en los primeros veinte años del nuevo milenio?• El consumo de textiles y el consumo de textiles per cápita crecerá a un ritmo más rápido en los países en desarrollo que en los países desarrollados, pero en general el promedio de la tasa de crecimiento anual será menor que en los últimos veinte años.• El consumo anual de textiles para el año 2020 deberá de ser un 40% mayor de lo que es el caso en la actualidad.• Probablemente, el 8% de ese crecimiento será provisto por las fibras manufacturadas, puesto que la producción de algodón estará limitada por la disminución de los cultivos.• La tecnología textil continuará mejorando, aunque probablemente no tan rápido como en los últimos veinte años.• Continuará mejorando la efectividad de los costos en la tecnología de la confección en los países de salario alto, pero probablemente no en forma suficiente para contrarrestar las ventajas de la limitada tecnología de la confección en los países de salario bajo.• El comercio en textiles y confecciones continuará creciendo, probablemente a un ritmo tan rápido como en los últimos veinte años, pero la regionalización ejercerá un mayor impacto que la globalización en los patrones de comercio y en la industria textil y de la confección en el mundo. Enero-Febrero 2001

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